Gabriela Subia concluye su etapa como concejal de Rumiñahui y anticipa nuevos desafíos de servicio público

Gabriela Subia concluye su etapa como concejal de Rumiñahui y anticipa nuevos desafíos de servicio público

Rumiñahui. – La concejal Gabriela Subia anunció oficialmente este lunes que su labor en el Concejo Municipal de Rumiñahui finalizará el próximo 31 de julio. Durante su intervención en el pleno municipal, la edil confirmó que no se trata de un retiro de la vida pública, sino del cierre de un ciclo para asumir una nueva etapa de servicio orientada a la transformación del cantón.

Durante la sesión, compañeros del cuerpo edilicio reconocieron el aporte técnico y el desempeño responsable que caracterizó la gestión de Subia a lo largo de su periodo legislativo.

Gestión legislativa y fiscalización

Como parte del balance de su trabajo, Subia destacó su presencia activa en todas las comisiones del Concejo, así como su voto favorable para la aprobación de aproximadamente cincuenta ordenanzas. Asimismo, impulsó cerca de quince iniciativas legislativas, ya sea de forma individual o en colaboración con otros concejales.

Entre los proyectos de mayor impacto impulsados bajo su gestión resalta la Ordenanza de Licencia Única de Funcionamiento, propuesta diseñada para simplificar trámites administrativos, dinamizar la economía local y generar mejores condiciones para el comercio del cantón.

En materia de fiscalización, confirmó que diversos procesos promovidos desde su despacho se encuentran actualmente bajo el conocimiento de las autoridades competentes. “Mi propósito nunca fue señalar personas, sino contribuir a que los recursos públicos se administren con responsabilidad y que las instituciones se fortalezcan”, aseveró Subia.

«Rumiñahui necesita decisión y un nuevo liderazgo»

Uno de los puntos clave en su discurso de salida abordó los límites del trabajo legislativo frente a las demandas ciudadanas. Subia reflexionó sobre la distancia entre la labor edilicia y la capacidad de ejecución del Ejecutivo municipal.

“Podemos fiscalizar, proponer y señalar el camino, pero las decisiones que transforman la realidad de un cantón dependen de quien tiene la responsabilidad de administrar. Rumiñahui no necesita más diagnósticos. Los problemas ya los conocemos. Lo que hace falta es decisión, planificación, transparencia y un nuevo liderazgo”, enfatizó.

Finalmente, la concejal agradeció el respaldo de la ciudadanía, funcionarios y su equipo de trabajo, asegurando que deja la curul con la tranquilidad del deber cumplido. «Hoy dejo esta curul con la frente en alto. No es una despedida, es el inicio de una nueva etapa. Mi compromiso siempre ha sido, y siempre será, con Rumiñahui», concluyó.